Estudiantes del San Sebastián postulan dos cortometrajes al Festival Ojo de Pescado
La creación audiovisual dentro de la escuela ha dejado de ser un ejercicio complementario para convertirse en una forma real de expresión, reflexión y construcción de identidad. En ese camino, el Colegio San Sebastián ha dado un nuevo paso al participar en el proceso de convocatoria del Festival Internacional de Cine Ojo de Pescado 2026, enviando dos producciones originales realizadas por estudiantes.
Este festival, reconocido a nivel nacional e internacional, reúne en Chile lo más reciente de la creación cinematográfica y audiovisual dirigida a niños, niñas y jóvenes, promoviendo no solo el acceso al cine, sino también el derecho a la comunicación, la participación y la expresión de las nuevas generaciones.
En este contexto, los estudiantes del colegio postulan en la categoría “Jóvenes Cineastas”, un espacio especialmente diseñado para obras creadas por niños, niñas y jóvenes, donde el foco no está solo en el resultado, sino en la mirada, la voz y la capacidad de narrar desde sus propias experiencias.
Narrar lo que nos atraviesa
Una de las obras enviadas fue Peón de Rey, aborda una temática profundamente presente en la vida escolar: el bullying. A través de la historia de un estudiante que enfrenta esta realidad, el cortometraje propone una mirada que invita a reflexionar, empatizar y cuestionar.
Lejos de una narrativa superficial, la obra busca generar conciencia sobre una problemática que muchas veces se vive en silencio, posicionando el cine como una herramienta para visibilizar, dialogar y transformar.
En este sentido, el audiovisual se convierte en un espacio donde los estudiantes no solo cuentan una historia, sino que también construyen una postura frente a su entorno.
Fantasía, identidad y mundos propios
Otra de las producciones enviadas es Echoes Souls, un cortometraje que propone un universo de fantasía urbana ambientado en Chile, donde los personajes se enfrentan a conflictos que cruzan lo emocional y lo simbólico.
La obra destaca por su propuesta estética y narrativa, construyendo un mundo propio que refleja la capacidad de los estudiantes para imaginar más allá de lo evidente. A través de la animación, el guion y el trabajo de voces, el proyecto evidencia un proceso creativo donde cada decisión aporta a la construcción de una identidad audiovisual.
Más que una historia, Echoes Souls se presenta como una exploración: una forma de experimentar con el lenguaje, con los símbolos y con la posibilidad de crear universos desde la escuela.
La participación en este festival no implica aún una selección final, sino que forma parte de un proceso de postulación donde las obras son evaluadas para su eventual inclusión en la programación oficial. Sin embargo, el solo hecho de participar ya representa un paso significativo dentro del desarrollo formativo de los estudiantes.
Ojo de Pescado promueve el derecho de niños, niñas y jóvenes a expresarse, a comunicar y a participar activamente en la sociedad a través de sus propias creaciones. Desde esta perspectiva, los trabajos enviados por los estudiantes del Colegio San Sebastián no son solo productos audiovisuales, sino también manifestaciones de una voz que se construye y proyecta.
Ambos proyectos son el resultado de un trabajo colaborativo donde los estudiantes asumieron distintos roles: dirección, guion, animación, actuación de voz y producción. Este proceso implicó no solo el desarrollo de habilidades técnicas, sino también la capacidad de trabajar en equipo, tomar decisiones y sostener una idea en el tiempo.
En ese camino, el aprendizaje deja de ser únicamente teórico para convertirse en una experiencia viva, donde la creación, la exploración y la expresión ocupan un lugar central.
